¿Había visto hablar del ajolote (o axolotl), esa salamandra cuyo único hábitat nativo es un lago ubicado en las inmediaciones de la Ciudad de México?

Desde hace un par de décadas, este pez ha captado la atención de los científicos que lo consideran 'una pieza clave en la investigación de la medicina regenerativa' debido a su increíble capacidad de reconstruir todas las partes de su cuerpo, así como la de sus genes.

De nombre científico Ambystoma mexicanum, del náhuatl axolotl, que no es otra cosa sino un 'monstruo acuático', el ejemplar podría ser clave en la lucha contra el cáncer, según un estudio presentado por científicos mexicanos en 2015.

Según Wiikipedia, la Enciclopedia Universal, es endémico del sistema lacustre del valle de México y ha tenido una gran influencia en la cultura mexicana.

¿Cuáles son las propiedades del pez?

Justamente por la capacidad de crear un nuevo órgano completo de manera ordenada 'sin que ocurra un desorden genético como los que dan origen al cáncer', científicos del Centro de Investigación y de Estudios Avanzados (Cinvestav) del Instituto Politécnico Nacional, en México, secuenciaron su genoma para tratar de aplicar su capacidad regenerativa en los seres humanos.

Información revelada por La Opinión da cuenta que estos beneficios abrirían nuevas posibilidades para la ingeniería de tejidos, es decir, 'generar un órgano in vitro y tratar distintos tipos de cáncer'.

Este anfibio es capaz de regenerar todas sus extremidades, sus patas, su cola, si se les amputa o sufre una herida.

El sitio refiere que también puede regenerar partes del corazón, de la retina, del hígado. Y, además, posee una resistencia natural frente al cáncer, lo que le suma propiedades únicas e interesantes para la ciencia.

Precisamente ahora científicos estadounidenses de la Universidad de Kentucky lograron articular el genoma de esta salamandra al tiempo que afirman que el logro podría ser un paso importante para encontrar formas de hacer qué partes del cuerpo humano vuelvan a crecer.

Se ha observado, por ejemplo, que si estos animales pierden una extremidad, son capaces de regenerarla en cuestión de semanas, con todos sus huesos, músculos y nervios en los lugares apropiados.

Foto: Pixabay

Aún más fascinante, dicen los investigadores, es la habilidad del ajolote para reparar su médula espinal cuando ésta sufre una lesión y lograr que funcione como si no hubiera sufrido daños.

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