Dos años atrás cuando inició por invitación de su misma familia en la pesca de lobina, Karla Jaime Gutiérrez jamás pensó que esta disciplina pasaría a convertirse en una de sus más entrañables aficiones al lado de sus seres queridos: su esposo y sus dos pequeños hijos.

Una hábil practicante de la pesca de lobina. 

Ahora, esta guanajuatense de 31 años -especialista enteramente de la pesca de black bass- abraza con muchas ilusiones y proyectos lo que ya le concedió en el cuarto Campeonato Nacional de Lobina no solo su primera competición competitiva formal, sino un digno quinto lugar en el escalafón general.

¡Enamorada de la pesca!

Como amante de las lobinas, la guapa dama originaria de León practica en presas de su natal Guanajuato y del vecino Jalisco, así como en lagos, 'charcos' y en donde 'se pueda y en donde nos inviten'.

Ya hasta compitió en su primer Campeonato Nacional.

Más que tener un equipo de pesca definido, es su familia el 'verdadero equipamiento' que, junto con los aparejos o aditamentos que sus compañeros les han otorgado, impulsa a Karla a estar más relacionada con el ecosistema marino.

Fue con ellos -sus compañeros de pesca- con quienes inició la formación de un grupo local que no tardarían en denominar 'Pesca deportiva de León' con un número cada vez más numeroso y en el que la prioridad son los niños.

Guapa y entusiasta. ¡Así vive la pesca!

La participación de esta chica se da, o llega, en un momento en que -en su sentir- hay 'cada día más mujeres' en busca de ganar terreno frente al de los varones y en un claro trayecto de demostrar que, entre caballeros y damas, existen las mismas posibilidades de estar en el podio.

Uno de sus objetivos para el naciente 2019 es -como ella misma lo plantea- 'lanzarse al ruedo de la pesca competitiva', sabedora de que es el momento idóneo para 'agregar ese estrés a mi pesca diaria'. Pero reconoce: 'No sé si estoy listo, pero lo vamos a intentar'.

Justamente por ello una de sus mayores expectativas es 'seguir aprendiendo sin cansancio' porque considera que 'aprendiendo y practicando' lo demás vendrá por añadidura, como lo fija el texto bíblico.

uno de sus sueños personales es llegar a la selección nacional.

Y, como anda motivada, un sueño muy personal que nació a raíz de su participación en el Nacional -disputado el año pasado en la presa Marte R. Gómez, 'El Azúcar'- es brincar a la selección nacional dado que 'más que un título, es un honor, un enorme orgullo representar a tu país y, claro, tener el nivel de conocimiento de quienes son'.

Infaltable e invaluable es el apoyo de su esposo, Gilberto Padilla, a quien considera su 'coach' y el principal 'autor intelectual' de que esté absorta en la fauna marina.

El día cuando ganó el quinto lugar nacional.

Digamos que me aburri de verlo pescar y, cuando tomé una de sus cañas, en el primer tiro capturé una buena lobina y desde ahí me perdí.

Claro, también está en la misma vertiente su hijo Franco Padilla, a quien ya bautizaron como 'el alevín' y es, para ella, su 'rival a vencer y un eterno bullyng en la pesca'. Y sin dejar de lado a su otra pequeña heredera, Constanza Padilla, a quien Karla considera una especie de 'consejera del team'.

La vez cuando entendió qué es descifrar un patrón de pesca: sabetr por qué las están pescando.

Como cualquier pescador, tiene una mística y la comparte a través de una emotiva fotografía que plasma la primera ocasión cuando entendió qué es descifrar un patrón de pesca, ese al que llaman 'saber por qué las estás pescando'.

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