Desde Senja, la segunda mayor isla en tamaño de Noruega, exactamente en la costa Este, la pesca, senderismo y trabajo absorben la vida de Rubén Alberto Rock Roque, un mexicano que, desde hace aproximadamente 10 años, está asentado en Oslo, la capital del país, dentro de lo que es conocido como el círculo polar Ártico.

LEA TAMBIÉNPesca a jigging: español atrapa gran pargo de ¡13.5 kilos!

El tamaulipeco nacido en Ciudad Mante, aunque crecido en Tampico -donde los torneos de robalos y sábalos son una verdadera delicia- está habituado al jigging, modalidad de pesca vertical en que los señuelos son movidos una y otra vez hasta traerlos a tirones a la superficie.

Rubén Alberto Rock posa con una trucha café. Fotos: Cortesía

Trabajo y pesca

Su pasión por el jigging se concentra en uno de los fiordos a una profundidad de 40 metros, si bien también practica la pesca de trucha y salmón bajo la también fascinante técnica de mosca (fly fishing). Otras especies en las que más tira línea es al bacalao y lenguado.

El lucio y el bacalao son del mismo color y patrón, pero el lucio lo encuentras sólo en agua dulce y a baja altura (cerca del nivel del mar)

En Oslo, que se ubica en la costa sur del país en la cabecera del Fiordo de Oslo y es famosa por sus áreas verdes y museos, Rock Roque también está acostumbrado a la pesca de abadejos, uno a los que le llama Uer y otro Lyr, dos especies emblemáticas a las que todo pescador busca con denuedo y entusiasmo hasta no conseguirlo.

Randi Solli, su prometida, también es una apasionada de la pesca.

El mexicano se apoya en un carrete Daiwa Fuego 3000, caña Mitchell Mag Pro, línea trenzada de 30 libras y un líder de 50 libras cada que sale a surcar o hasta escalar las montañas para buscar las truchas, que se invernan en los lagos derretidos por la nieve en el Ártico.

LEA TAMBIÉNVideo: Un buen día de jigging en Sitka, Alaska

De 35 años, el próximo 2021 cumplirá 10 años desde que emigró de Tamaulipas a Oslo, contratado como consultor en digitalización, es decir, coadyuva a empresas a establecer sistemas digitales para mejorar operaciones.

Su especialización laboral estriba en la administración de datos, generación de reportes y gestión de estrategias. 

Y, en el terreno de la pesca -otra de sus más grandes pasiones junto con el senderismo-, el tamaulipeco tiene en un bacalao de 12 kilogramos, una trucha café de 2.5 kilos y un Arctic Char (carbón ártico) de tres kilos -éste último atrapado en Islandia- sus peces de mayor peso y que representan sus récords personales hasta el momento.

LEA TAMBIÉN: Capturan extraño pez en Noruega, ¿qué especie será?

La pesca es mi pasatiempo favorito. Mi compañero de pesca es islandés (Bjarki) y trabaja en Oslo también. Con él hemos viajado mucho pescando. El también es profesional en el área de administración de data

Un abadejo de cinco kilogramos.

 Acá en Oslo, la trucha vive y se reproduce en agua dulce. Pero hay truchas que agarran el hábito de salir al mar a comer y crecer. Y luego regresan al río o lago a reproducirse.

En marzo próximo, Rock Roque contraerá nupcias con la guapa Randi Solli, originaria de Tingvoll, Noruega, y que, como él, es una ferviente apasionada de la pesca deportiva, modalidad en la que no encuentra límites.

Visite el canal de YouTube de Big Fish y dele CLICK AQUÍ

Ambos disfrutan a plenitud los placeres naturales de la vida: pesca, senderismo, ecoturismo. Y, si a ello se le agrega el amor por el trabajo, la pareja materialice el éxito total.

Así es la vida en Oslo. Así es la vida en ellos.

Senderismo, otro placer del mexicano.
Rubén Rock y Bjarki, su amigo islandés con quien comparte la pesca.
Pesca deportiva en Islandia.
Pesca de invierno.
Con un bacalao. 
Un pico que se llama Roalden, también  en la misma isla llamada Senja.
Con una pequeña perca.
Desde un lugar que se llama Kongsberg, cerca de Oslo.

Únete al Whatsapp Big Fish: (Click) Unirse