Dado que la degradación de los ecosistemas marinos requiere del monitoreo para su manejo y conservación, Conabio presentó el llamado Protocolo de monitoreo de la biodiversidad marina en áreas naturales protegidas del caribe mexicano.

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Esta obra, presentada por la Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad (Conabio), reúne los elementos técnicos requeridos para la generación de mejores políticas públicas de aprovechamiento sustentable y conservación de la riqueza marina para el bienestar de la sociedad.

Foto: Pixabay

El trabajo es coordinado por especialistas de la Subcoordinación de Monitoreo Marino de la Dirección General de Geomática de la misma Comisión, que integra los resultados de años de estudios sobre biodiversidad marina y costera en la región del caribe mexicano.

El proceso de la publicación se inició con la determinación de los objetos de conservación prioritarios para la zona de estudio.

La realización de talleres participativos permitió obtener una estandarización y consenso sobre las metodologías existentes. A partir de ello se conformaron cinco protocolos de monitoreo de la biodiversidad marina en áreas naturales protegidas del caribe mexicano.

Los protocolos forman parte de un programa de estudio con enfoque integrador que permitirá extender su implementación a otras áreas marinas protegidas de la región del Gran Caribe

Conabio informó que la aplicación de las metodologías descritas en esta nueva publicación 'contribuye a estimar la resiliencia y evaluar la condición y el estado de salud de tres ecosistemas prioritarios (arrecifes coralinos, pastizales marinos y manglares), y dos grupos de especies clave: tortugas marinas y tiburones y rayas (condrictios)'.

México es uno de los países con mayor extensión oceánica y gran diversidad biológica. Conocer a detalle los mares y océanos, desde donde se originó la vida, es un gran reto por la complejidad que implica monitorear los más de 11,100 kilómetros de costa y los 3,149,920 km2 (o el 61.6 por ciento del territorio nacional) de nuestros mares y océanos a diferentes profundidades                                  

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Los cinco protocolos de monitoreo presentados en esta obra incluyen la fundamentación teórica de 60 indicadores de monitoreo biológico y físico-químico sobre la base del conocimiento de la estructura, la función y los procesos biológicos que ocurren en los ecosistemas prioritarios de la región, así como de la ecología de las especies.

Se abordan, además, los procedimientos de cálculo y la relevancia de cada indicador para estimar la salud de dichos ecosistemas y especies.

La publicación también describe cómo la información resultante de los monitoreos es integrada y asimilada dentro del Sistema de Información y Análisis Marino Costero (SIMAR), manteniendo esta información disponible para la comunidad científica y tomadores de decisiones.

Los protocolos forman parte de los esfuerzos internacionales por integrar y distribuir datos de biodiversidad marina que permitan evaluar su condición en un contexto de cambio y variabilidad climática. 

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

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El libro integra el conocimiento científico-técnico de académicos, investigadores, tomadores de decisiones, y miembros de la sociedad civil de México, de los cuales 21 son autores y 33 colaboradores pertenecientes a 17 instituciones, con experiencia en trabajos para la conservación de las áreas marinas protegidas del Caribe mexicano.                              

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José Sarukhán, coordinador nacional de la Conabio, señaló en el prólogo de la publicación que espera que esta obra se convierta en el inicio de una serie de acciones y proyectos para el mejor manejo de los recursos marinos, y en una referencia para otras naciones con costas en el Caribe.

La Comisión tiene dentro de sus objetivos el manejo, análisis y la divulgación de información sobre la diversidad biológica de México 'para apoyar en su conservación y uso sustentable' que generan inteligencia sobre el patrimonio natural.