Una alteración en la cadena alimenticia podría ser la razón por la que desde 2014 se ha dado una disminución en los avistamientos de ballenas jorobadas en Hawai, de acuerdo con autoridades federales.

Las investigaciones van más allá y perfilan que la alteración sería causado 'por un aumento en la temperatura del mar en los lugares donde se alimentan en Alaska'.

Cónclave de importancia

Según la agencia AP, investigadores estadounidenses e internacionales, administradores de la fauna y autoridades federales se reunieron recientemente en Honolulu para examinar la declinación de los avistamientos de los ejemplares.

Habitualmente, las especies migran cada otoño desde Alaska, donde se alimentan durante los meses de verano, a Hawai, donde se aparean y dan a luz en el invierno.

Las estadísticas presentadas en la reunión muestran una fuerte correlación entre el calentamiento de los océanos y las ballenas faltantes, dijo Christine Gabriele, bióloga federal de fauna que da seguimiento a esos ejemplares en el Parque Nacional Bahía del Glaciar en Alaska.

El calentamiento del océano en Alaska es atribuido a tres factores desde 2014, cuando los científicos se percataron de la declinación de los avistamientos en Hawai.

Se informó que hubo un cambio en la corriente oceánica conocida como Oscilación del Pacífico Norte, así como un periodo cálido de El Niño en 2016 y una enorme “masa” de agua cálida en la región.

La Oscilación del Pacífico Norte, una corriente que oscila entre períodos fríos y otros cálidos en el curso de muchos años, cambió a cálida en 2014.

Las estadísticas muestran que 'era más favorable para las ballenas cuando estábamos en un periodo frío, y después menos favorable cuando (la Oscilación del Pacífico Norte) cambia a cálido', afirmó Gabriele.

En la bahía del Glaciar 'hemos observado definitivamente una tasa de partos mucho menor y una supervivencia mucho menor de las crías, así como de especímenes juveniles', declaró Gabriele.

Creo que hay problemas metabólicos que probablemente están relacionados con la procreación de un ballenato. No tenemos claro si se debe a una falta de embarazos o a una incapacidad para que concluyan en nacimientos.

Las ballenas también podrían estar dispersándose o desplazándose hacia el norte hacia aguas más frías en busca de sus presas, lo que podría explicar los menores avistamientos en Hawai.

Según cálculos basados en el más reciente estudio de gran escala sobre la población de ballenas jorobadas, la mitad de los especímenes del Pacífico norte efectúan la travesía a Hawai cada año, lo que significa que unas 11 mil hacen la migración de ida y vuelta en un recorrido de 9 mil 700 kilómetros (6 mil millas).

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