Voraz con los cangrejos, crustáceos pequeños e invertebrados, de los que se alimenta, el corvallo es un pez perteneciente a los esciénidos, familia de ejemplares comúnmente llamados corvinas y que incluye 275 especies en 70 géneros dentro del orden Perciformes.

Aunque no desdeña las algas -descritas como un grupo de plantas talofitas, unicelulares o pluricelulares-, es un animal de dieta variada y muy carnívoro, con una morfología de dorso elevado y un cuerpo extraordinariamente fuerte y carácter fusiforme.

Otro de sus nombres -alevín- es inspiración desde 2001 para EL DEBATE de Mazatlán que tiene su torneo de pesca infantil cada año con motivo del Día del Niño y que, realizado en el muelle de La Puntilla, reúne a numerosas familias en un sano y placentero esparcimiento.

La investigación

Big Fish investigó que este pequeño pez -provisto de dos aletas dorsales unidas por un finísimo pliegue cutáneo- tiene un hocico romo y rematado en un ancha boca que llega hasta el borde posterior de los ojos.

Se halla cubierto de unas escamas pectinadas grandes y finas, aunque de menor tamaño a medida que se acerca a la cabeza. Una de sus aletas dorsales lleva 10 radios espinosos y la segunda un solo radio espinoso, seguido de 23 a 29 radios blandos.

La misma investigación refiere que la aleta anal es muy corta, con dos radios espinosos y siete ú ocho radios blandos. Los flancos y el dorso son entre gris plateado y bronce, y la cara ventral más clara. Todas las aletas son oscuras, a excepción de los radios espinosos, que brillan blanquecinamente.

De boca carnosa y pálida, ha sido hallado a profundidades que oscilan entre los 20 y 180 metros. Su talla oscila entre los 20 y los 70 centímetros. Comúnmente alcanza los 35 centímetros y su peso puede alcanzar los cuatro kilos, aunque generalmente está entre uno y dos kilos. Su sexualidad es del tipo gonocórica y se reproduce durante marzo a agosto con un ciclo de vida de 21 años.

Se sabe que se ha estudiado la biología reproductiva de Sciaena umbra (su nombre científico) a partir de ejemplares capturados mediante trasmallo (arte de pesca formado por tres redes, una central más tupida, y dos exteriores superpuestas) y arpón durante el periodo 1998-2000.

De acuerdo con la información, el examen histológico y el índice gonadosomático sugieren que la época de puesta del corvallo en baleares comprende los meses de mayo a agosto, y presenta un pico de actividad reproductiva de mayo a junio. Se han identificado siete estadios de desarrollo gonadal: inmaduros, en desarrollo inicial, en desarrollo final, en puesta, agotamiento, recuperación y reposo.

La frecuencia de distribución del diámetro del ovocito muestra que el corvallo es una especie iterópara, gonocórica, estacional, de múltiples puestas y desarrollo ovocitario asincrónico.

Su talla de primera madurez fue de 25.4 centímetros (longitud total) para los machos y de 29.9 centímetros para las hembras. La proporción de sexos varió con relación a la talla, con tendencia a favor de las hembras al aumentar la talla. La relación talla-peso de ambos sexos y de la población fue alométrica positiva. La corva se reproduce desde finales de abril a finales de julio, y sus huevos son abandonados en el agua a merced de las corrientes. Pocos de ellos llegan al estado alevín debido a la destrucción natural que sufren.

Los alevines de corva permanecen durante la primera parte de su vida a muy poca profundidad, incluso centímetros, entre grietas rocosas.

Es pescado ocasionalmente con palangres o trasmallos y, en pesca deportiva, se captura con volantín de fondo y en raras ocasiones al lanzado desde costas rocosas.

El pescador deportivo, pese al hábito costero del corvallo, lo encuentra actualmente rara vez. En Turquía, los otolitos se muelen y se usan como remedio para las infecciones del tracto urinario. Los otolitos son buscados como trofeo porque su carne es excelente.