Fantástica e inolvidable resultó la travesía de Juan Acereto y su hija Mónica Andrea Acereto por la isla Guadalupe, un archipiélago perteneciente a México y localizado a 241 kilómetros de la península de Baja California.

'Fue un súper viaje', expresó Juan, el patriarca, orgulloso sinaloense y apasionado pescador. 'Pescamos muy bien, si bien los tiburones nos comieron varios pescados', agregó, divertido, alegre.

¿Dónde se ubica la isla?

La descripción proporcionada por el mismo pescador fija que la isla se encuentra enfrente de la Isla de Cedros, a 110 millas náuticas, una distancia de 22 horas de navegación para llegar a Ensenada.

'Es una de las más grandes reservas del tiburón blanco, que está muy protegido. Ahí, los barcos tienen que pescar con anzuelos muy pequeñitos para no lastimarlos y, aparte, no puedes tocarlos', admitió.

Prosiguió: 'El área norte tiene la topografía muy buena para pescar con zona de piedras profundas y, en la parte sur de la isla, del lado oriente, son zonas bajas donde la tuna entra a comer al 110 pies de profundidad, aproximadamente'.

El culiacanense narra que, del lado poniente de la isla, viven grupos de pescadores que se dedican a la pesca del abulón, dado que la langosta roja es uno de sus principales fuentes de económicas.

Muchas veces también se nos pegaron pescados endémicos como el Calico bass

Reveló que en un día se les pegó un mero negro -especie protegida- 'de 140 150 libras', pero que, dada su categoría, fue liberado para fundamentar la captura y libera, mejor conocida como catch and release. 'Está, además, prohibido sacarlo'.

Desde varias semanas atrás se planeó el viaje a bordo del Royal Star, donde la fascinación quedó imborrable.

Genial comienzo tuvieron al sacar varias piezas de atún aleta amarilla entre 30 y 50 libras. 'Un paisaje espectacular fue la guinda del pastel', relató.

'El tiempo y las condiciones estaban actualmente de nuestro lado', añadió.

Bella y certera, Mónica prendió un par de atunes de cuarenta libras que desembarcó a última hora de la tarde.

En la travesía, Mónica recibió los más altos elogios por su habilidad para pescar. Es -describen- una chica de espíritu vivo y comportamiento cálido.

Fue 'un placer para todo el grupo compartir la barandilla (el rail del barco) con una señorita tan buena'.

Siete días estuvieron el padre y su progenitora, los únicos pescadores oriundos de México. Zarparon el día 12 de octubre a Ensenada y viajaron siete horas desde San Diego antes de llegar, el día 13, a la isla.

'El yellow tail (jurel) fue nuestro target (objetivo)', admite Juan. 'Porque hay que pescarlo profundo y ahí alcanza pesos de 60 libras'.

Pescar este ejemplar 'te quiebra la espalda', se pesca con jigging y 'es impresionante como pelea

'Juanito' sacó cuatro piezas de 45 y 46 libras. Fue tan ardua la labor que, reveló, se rompieron líneas cinco veces, incluso plomo, anzuelo, línea.

'Yellow fin (túnido aleta amarilla) fue malísimo porque solo agarré dos de 50 libras'. La tuna  más grande fue de 80 libras.

Al final, Mónica enganchó ocho tunas y tres jureles. 'Tenía mucha suerte para que le picaran', esbozó, sonriente, jadeante, el padre.

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