El Golfo de California -situado en la costa oeste de México y considerado Patrimonio Mundial de la Humanidad- es, por muchas razones, uno de los destinos favoritos de turistas nacionales extranjeros. 
Conocido también como Mar de Cortés o Mar de Bermejo, su océano de sorprendente belleza (exactamente ubicado entre la península de Baja California y parte continental de México, incluyendo Baja California Sur, Sonora y Sinaloa) tiene una esencia insustituible: la diversidad de su fauna. 

Geográficamente es un mar marginal del océano pacífico, que cubre un área de aproximadamente de 160 mil a 177 mil km2, un volumen de 145 mil km3 y registra una longitud máxima de mil 126 kilómetros. En su parte más ancha tiene alrededor de 241 kilómetros, mientras que la zona más angosta mide unos 48 kilómetros.

El Golfo de California visto desde el espacio. Foto: bcsnoticias.mx
El Golfo de California visto desde el espacio. Foto: bcsnoticias.mx

 El 'Acuario del Mundo'. 

Pero, ¿qué bondades para el turismo y la pesca deportiva presume? 
La zona -explorada por Hernán Cortés, el conquistador del Imperio Azteca, que envió a Francisco de Ulloa para catografiarla y que navegó su perímetro entre 1539 y 1540- alberga cerca del 40 por ciento de las especies de mamíferos marinos que existen en el mundo y un tercio del total de las especies de cetáceos. 

Los delfines abundan las aguas del Golfo de California. Foto: milenio.com

Incluye -según datos oficiales- 244 islas e islotes y zonas costeras de los estados de Baja California Sur, Sonora, Sinaloa y Nayarit, además de contener 4 mil 500 especies conocidas de invertebrados marinos, 181 más de aves y 695 de plantas, de las que 28 sólo se encuentran en esta región. 
La Convención de Sitios de Patrimonio Mundial se adaptó en 1972 para identificar el patrimonio natural y cultural de valor universal y garantizar su protección mediante mecanismos de cooperación internacional, pero bajo el respeto de la soberanía de los países.

Ahora sus islas y zonas -que fueron nombradas Patrimonio de la Humanidad precisamente por su riqueza natural y áreas protegidas están al nivel de reservas como las islas Galápagos y la Gran Barrera Arrecifal Australiana. 

El Mar de Cortés ha sido descrito como "ferozmente llena de vida", por John Steinbeck, y como "el acuario del mundo" por Jaques-Yves Costeau, lo que deja muy en claro lo diversa y rica que es la vida en la zona. 

No hay dda que este escenario es, además de pródigo para la pesca deportiva, un verdadero paraíso para el ecoturismo y la aventura.