Notorio bullicio causó esta mañana en el embarcadero de la colonia Gabriel Leyva en Mazatlán la inesperada y adelantada llegada del pez pajarito (Hyporhamphus spp), una delicia culinaria que solo una vez al año (entre fines de abril y mediados de mayo) paladean comensales porteños.

LEA TAMBIÉN: Pez pajarito: 'fiebre' que disfrutan y paladean comensales mazatlecos

Con los primeros rayos del sol en sus rostros, pangueros llegaron al muelle ubicado a un costado de las instalaciones de la Cuarta Zona Naval y descargaron en amplias jabas de plástico el apetecible ejemplar tropical en un acontecimiento que provocó jubiloso alboroto.

Un verdadero manjar marino. Fotos: cortesía

Y es que, contra lo que se supone es la temporada natural del pececillo, allá por el cuarto o quinto mes del año cuando el agua empieza a calentarse, la adelantada llegada despertó una conmovedora mezcla de emociones: inquietud, jolgorio, ruido.

LEA TAMBIÉN: Pez pajarito: sustento de pescadores y manjar 

Desde que arribaron los madrugadores lancheros al embarcadero, el alboroto festivo se adueñó del lugar y, en cuestión de minutos, comensales se arremolinaron -no sin perder la compostura sanitaria- y empezaron a pedir su kilogramo, que se vende en 70 pesos.

Llegada del pez pajarito en un mes inusual. Foto: cortesía

Su llegada vendrá a dar no solo un exquisito sabor al paladar, sino un respiro al bolsillo de quienes fincan en la pesca ribereña el pilar de su oficio y el sustento familiar en estos difíciles tiempos de contingencia sanitaria.

LEA TAMBIÉN: Pez pajarito llega a Mazatlán: hay una 'fiebre'

Normalmente, el pez pajarito arriba a las costas del Pacífico entre abril y mayo, pero esta vez inexplicablemente adelantó su llegada para beneplácito lo mismo para pangueros que de comensales que, cada año, esperan con ansias el producto marino.

Bullicio en el embarcadero. Foto: cortesía

Es un alimento por excelencia y, claro, una tradición muy sabrosa en el gusto del Mazatlán. Es fácil de identificarlo, particularmente por su pico y mandíbulas inferior y superior. Llega a medir hasta 20 centímetros de longitud. Y su límite de distribución se encuentra desde Santa Ana, en el sur de California, hasta Costa Rica, según conocedores. 

Estos peces pajaritos hacen una migración en enormes cardúmenes y buscan aguas tranquilas para agregarse y desovar. La profundidad, corrientes y temperatura del agua proporcionan las condiciones óptimas para lograr el desove. 

SUSCRÍBASE A NEWSLETTER

Un pez de rico sabor y larga tradición en Mazatlán.

Mientras tanto, pescadores tienen ya una razón especial para volver a estar alegres y esa felicidad la contagian a otro importante número de personas que, sin ser pescadoras, son eventualmente invitadas a trabajar en la limpieza del producto mediante una remuneración económica.

Y el comensal paladea este manjar, como cada año en que la fiebre del pajarito 'parlotea' en la mesa de los hogares, pero que esta vez, sin que nadie lo esperase en enero, en pleno invierno, se adelantó. 

SUSCRÍBASE A YOUTUBE

A 70 pesos se vende el kilogramo. 

Únete al Whatsapp Big Fish: (Click) Unirse