Nuevos y sofisticados avances a través de una técnica que permite detectar la presencia de peces con base al análisis del ADN residual fueron expuestos recientemente por un grupo de científicos estadounidenses.

De acuerdo con información del cable EFE, que cita el portal 24 Horas, el nuevo modelo consiste en estudiar el agua tras su paso y que promete revolucionar el conocimiento sobre la vida y hábitos de las especies marinas.

El estudio.

Durante seis meses, los científicos recopilaron el ADN residual, denominado ADN medioambiental o eDNA por sus siglas en inglés, y dejaron por distintas especies acuáticas en los ríos East y Hudson de Nueva York, simplemente con la recolección un litro de agua a la semana.

La Universidad Rockfeller que auspicia el estudio. Foto: Jerez Televisión

Tras analizar el agua en busca de ADN, los científicos fueron capaces de conocer los modelos de migración de numerosas especies, su ausencia o presencia en las aguas y otra información clave sin tener que realizar capturas de especímenes, como se hace en la actualidad.

Los científicos, auspiciados por la Universidad Rockefeller (está localizada en la zona este de la isla de Manhattan en Nueva York) y cuyos resultados han publicado en la revista científica Plos One, comprobaron que los datos recogidos por el análisis de eDNA se corresponden con los estudios realizados durante años con redes de arrastre.

El autor principal del estudio, el investigador Mark Stoeckle, declaró a EFE que, cuando los peces nadan, dejan rastros de su ADN en el agua, ya sea porque se desprende de la capa gelatinosa que cubre sus cuerpos o por excrementos.

La consecuencia es que el ADN de esos animales permanece en el agua el tiempo suficiente como para que su detección tenga valor para los científicos.

“Nuestro trabajo ofrece un nuevo nivel de comprensión de la permanencia del ADN en el agua, que persiste a pesar de las corrientes y mareas con una calidad perfecta para la investigación”, dijo.

“Si el ADN desapareciese con demasiada rapidez, no podríamos obtener un ejemplo significativo, y si persistiese durante demasiado tiempo, habría demasiado ADN en el agua como para que fuese útil para proporcionar información temporal”, añadió.