Además de ser uno de los lugares más bellos del mundo, la Patagonia argentina posee merecida y reconocida fama mundial por las excelentes pescas de truchas y salmones.

Considerado -según Wikipedia- como una región geográfica ubicada en América, más precisamente en Sudamérica, el sitio comprende territorios del extremo sur de Argentina y Chile y su hábitat pesquero fue descubierto en los primeros años del siglo 20 por el explorador Francisco Pascasio Moreno, quien sugirió introducir en las aguas peces de alto valor deportivo.

De esta manera -según el sitio https://www.welcomeargentina.com/pesca/patagonia.html- y luego de realizar los estudios correspondientes, se importaron de Estados Unidos y Europa los primeros ejemplares de truchas arco iris y marrones, que se adaptaron rápidamente a los ríos y lagos y se reprodujeron en estado salvaje sin la intervención del hombre.

“En esos años -refiere la publicación-, los primeros viajes para transportar los alevinos se hacían en carretas desde Buenos Aires”.

Y semejante esfuerzo valió la pena. “Hoy se puede afirmar que no existe curso de agua en toda la Patagonia que no tenga truchas”, agrega el portal. Pero el paso del tiempo ha ido dejando una influencia particular en todos ellos: los ríos y lagos que abundan en la región guardan, además de grandes truchas, sus propias historias, secretos, anécdotas, leyendas y personajes, añade.

La boca del río Chimehuín, con el lago Huechulaufquen vigilado por el volcán Lanín es, en Junín de los Andes, un lugar de culto para los fanáticos de la pesca con mosca.

“El río Limay, con sus curvas y su valle Encantado en cercanías de Bariloche, y el río Correntoso, el más pequeño del mundo, en Villa La Angostura, son dos hermosos cursos que reciben las frías aguas del lago Nahuel Huapi y que, por sus magníficas truchas, son tenidos en cuenta como destino por pescadores de todo el mundo”.

El especializado sitio agrega que Esquel, en la provincia de Chubut, resulta también un punto estratégico para pescar grandes salmónidos. Y casi en el fin del mundo, aparece la Patagonia austral: la provincia de Tierra del Fuego, que guarda en su interior uno de sus tesoros más preciados, el famoso río Grande, catalogado por pescadores de todo el mundo como el mejor río del mundo para pescar sea trouts.

Cuenta welcomeargentina.com que se trata de una variedad de trucha que habita cursos de agua dulce, cuya desembocadura se encuentra en el mar Argentino, lo que influye notablemente para que estos peces lleguen a alcanzar pesos superiores a los 10 kilogramos.

Pesca con mosca

Hoy estos lugares son exclusivos para los amantes de la pesca con mosca, según refiere la página web.

“Los ejemplares que allí se obtienen -insiste- deben ser devueltos a su medio obligatoriamente. La pesca con devolución o catch and release es un sueño de la mayoría de los pescadores con mosca y lentamente está siendo incorporado por el resto de los pescadores argentinos cuando se acercan a la Patagonia”.

Una educación obligatoria que enseñan los turistas extranjeros y que merece ser aprendida e imitada si queremos seguir pescando truchas por mucho tiempo. Nada errada se encuentra la Asociación Argentina de Pesca con Mosca de la Provincia del Neuquén cuando escribe en un artículo: "...La pesca es como un juego. Pero si cada vez que ganamos, matamos a nuestro compañero, mañana no tendremos con quien jugar".