Antes de conocer de qué manera influye la termoclina en la pesca deportiva de lobina, el pescador debe entenderla y tratar de descifrarla para un mejor rendimiento en una jornada en la panga o yate a bordo.

Un artículo publicado por José Juan Reyes Sustaita en su sección de Black Bass,Pesca en el Verano ardiente! y que titula Termoclina, la palabra mágica, en el Blog Coto de PeZca, refiere que, en efecto, este fenómeno influye directamente en el quehacer marino porque la capa superior “está demasiado caliente y con poca cantidad de alimento” y dado que “la capa inferior tiene muy poco oxígeno y la termoclina está justo en medio de este sándwich”.

Una ilustración de termoclina. Foto: Donde Pescar

“Entonces sabremos también que podemos encontrar grandes concentraciones de lobinas precisamente dentro de la termoclina”, describe.

Pero, ¿qué es la termoclina?

Se denominan así a las curvas de igual nivel de temperatura del agua, según Wikipedia. Y agrega: “Son de gran ayuda para el pescador. Hay que tomarlas como una ayuda más, aunque al menos nos permiten descartar las zonas donde las probabilidades de encontrar determinadas especies sean menores”.

En términos generales -refiere Reyes Sustaita-, la termoclina es simplemente una capa de temperatura distinta “en la columna de agua en donde la temperatura cambia más rápidamente a medida que la profundidad desciende a diferencia de lo que sucede en las capas de agua por encima o por debajo donde las temperaturas suelen ser más uniformes”.

Dicho en otra explicación, una termoclina puede ser una característica permanente del cuerpo de agua, “o se puede formar temporalmente en respuesta a fenómenos como el calentamiento del agua en la superficie por consecuencia de los rayos solares durante el día”.

El mismo Reyes Sustaita señala que puede medir solo tres o cuatro pies. “La termoclina puede experimentar caídas de temperatura de hasta menos de 10° Fahrenheit en muy poco espacio”.

Dijo que conocer y entender la termoclina “es útil y es uno de los secretos mejor guardados por los pescadores profesionales”. Y es que, en su opinión, la gran mayoría de los pescadores, incluso algunos que ya son exitosos, se reúsan a abandonar la zona baja de la presa.

El especialista explicó que muchos pescadores siguen la línea costera y solo se retiran un poco hacia adentro del agua para buscar lobinas. “Incluso en el verano -agrega-, es un error muy común posicionar nuestro barco guiándonos solamente por la profundidad y su relación con la costa. Generalmente terminamos justo arriba de los puntos de pesca, justo arriba es malo, pues de ese modo nuestros lances irán a cualquier lado. Si lanzamos hacia la costa nuestros señuelos, seguirán en agua baja, estaremos tentando a las piedras, las ramas, al fondo del lago, ¡a todo!, menos a los peces, pues nosotros estaremos arriba de ellos”.