Su presencia en el río Magdalena -una corriente de agua continua de Colombia que desemboca en el mar Caribe- es ya una señal de alarma.

Recientemente, la Autoridad Nacional de Acuicultura y Pesca (Aunap) confirmó la presencia del pez basa en la cuenta colombiana y hasta afirmó que el año pasado se registraron dos capturas de ejemplares del pez basa ('Pangasius hypophthalmus').

En julio, fue reportada la captura de un macho de 1.5 kilos cerca de la desembocadura del río Viejo en el Magdalena, mientras que en mayo se “enganchó” un ejemplar hembra, que pesó 5.5 kilos, en el sector de Santa Clara, a 40 minutos de Puerto Berrío (Antioquia).

Según Wikipedia, la Enciclopedia Universal, es una especie de pez de agua dulce -de color gris y carne blanca- que pertenece a la familia de los Pangásidos. Es omnívoro y su dieta incluye crustáceos, otros peces y materia vegetal.

Esta es la radiografía del peligroso pez:

¿Cuáles son las características de este pez?

El pez basa es de la familia Pangasiidae y sus nombres comunes son panga, pansagius o basa. Regularmente tiene un tamaño entre 84 y 91 centímetros, pero puede llegar a medir hasta 1,33 metros y pesar 44 kilos. Tiene una alta fecundidad, una hembra puede dejar hasta 50 mil huevos por kilogramo en el desove. Suele alimentarse de todo cuanto encuentra.

¿De dónde viene? ¿A qué países ha llegado?

El pez basa representa una amenaza para 200 especies de peces que habitan en el río, muchas de ellas endémicas y donde ya 35 están en peligro de extinción.

El pez basa es nativo de los ríos Mekong (China) y Chao Phraya (Tailandia). Pero ha sido introducido según el Catálogo de la Biodiversidad Acuática Exótica y Trasplantada en Colombia del Instituto Humboldt, a Cuba, Chile, China, los Estados Unidos (La Florida), Filipinas, Guam, México, Indonesia, India, Puerto Rico, República Dominicana y Singapur.

¿Por qué es una amenaza?

En el catálogo que realizó el Humboldt, este animal se encuentra en el nivel de alto riesgo por sus impactos a la fauna nativa, es decir, que por su presencia para peces nativos es más difícil sobrevivir en las aguas del degradado río Magdalena. Por esto, la presencia del basa amenaza la seguridad alimentaria de 200 mil familias depende de la pesca.

Además, en términos de cultivo, se advierte sobre “las enfermedades a nivel de las agallas, las cuales afectan entre un 60 por ciento a un 90 por ciento de los stocks durante las primeras semanas de cultivo, por los altos contenidos de amonio y las condiciones eutróficas que se generan”.

¿Cómo ingresó al país?

Aunque la Autoridad Nacional de Pesca (Aunap) aseguró que desconocen cuál pudo ser la causa de su ingreso a las aguas nacionales, dado que esta especie no es un recurso pesquero para Colombia.

En el mismo catálogo que elaboró el Humboldt en el 2012, se consideraba que esta especie, conocida científicamente con el nombre de Pangasianodon hypophthalmus, desde hace varios años ingresó ilegalmente a granjas piscícolas en Valle del Cauca, Huila, Meta y Santander, según lo confirmaron los acuicultores.

¿Qué hacer para controlarlo?

Acabar con una especie invasora no es una tarea fácil. Hay casos de países como Estados Unidos e India que han invertido miles de millones de dólares en su erradicación sin tener mayor éxito. Hace un año, cuando por primera vez se halló el animal, el investigador José Iván Mojica, de la Universidad Nacional, advierte que es urgente hacer una revisión de toda la cuenca para determinar dónde hay otros ejemplares del basa, cómo es su comportamiento y estudiar si cumple todo su ciclo de vida en las aguas del Magdalena.

¿Cuánto se consume en Colombia?

Según la Aunap, no existen de forma oficial y legal actividades económicas en el país asociadas a la pesca o cultivo de basa. No obstante de otros países, para el 2012, Colombia importó cerca de 56 mil toneladas, en el 2014 esta cifra aumentó a 98 mil toneladas.