Tan amplio como fascinante el mundo de la navegación que es indispensable llevar a bordo del yate o embarcación todo cuanto la cada vez más avanzada tecnología permita al pescador deportivo en su perenne trajinar por los litorales del planeta.

Uno de esos múltiples aparatos que nunca faltan, o nunca deben de faltar, es la llamada sonda de pesca que, descrita de manera sencilla, es un dispositivo para medir la distancia vertical en el agua (la profundidad) mediante ondas de sonido. Se utilizan, dicho de otro modo, para determinar la profundidad y la forma del lecho marino, o para saber la dureza y la estructura del lecho marino, así como determinar la localización de bancos de peces.

Pero, ¿sabe cómo manejar las sondas de pesca en su embarcación?

Hoy en día, la sondas de pesca se han convertido en un elemento indispensable en las jornadas de pesca en una embarcación, independientemente de la modalidad que se practique, y una interpretación correcta de las mismas será fundamental para poder marcar la diferencia entre un gran día y un día normal de pesca.

En el mercado existe una multitud de aparatos con diferentes estilos e incluso con pantallas de diferentes tamaños en blanco y negro o bien a color, monofrecuencia o bifrecuencia.

¿Automático o manual?

Cuentan los expertos que las sondas tienen un ajuste de modo automático, no obstante que su uso puede inducir a errores y no mostrar todos los detalles que se necesitarán para la pesca.

Entre los principales ajustes está el de ganancia, es decir, cuando más alta ésta sea, el eco de la sonda reflejará cualquier obstáculo que se encuentre en su camino hacia el fondo, lo que provocará que la pantalla se llene de ruido.

Aparatos infaltables. Foto: Noticias Nauticpedia

La escala marca la profundidad de la columna de agua anterior al fondo; la velocidad marca el tiempo en el que se dispondrá de la información en pantalla. La recomendación es ajustarla a media o lenta de modo que se mantendrá más tiempo la información en la pantalla para poder interpretarla.

El zoom de fondo -según especialistas- permite eliminar toda la columna de agua entre la superficie y los últimos metros sobre el fondo. Imprescindible su uso en fondos a partir de 80 metros cuando se está en busca de pescado o detalles cercanos al fondo.

Con el zoom se obtendrá con detalle información sobre los desniveles existentes en el fondo marino y el pescado que se encuentre pegado al fondo, que no se podría observar con la visión general de la sonda.

Estrecho y ancho

Las frecuencias más comunes en las sondas son las de 50khz (haz estrecho) y la de 200khz (haz ancho). En el mercado se dispone de aparatos que ayudan a combinar ambos tipos de frecuencia e incluso de aplicar los dos en formato de pantalla dividida.

La frecuencia de 50khz o haz estrecho está recomendada para fondos a partir de los 50 metros de profundidad puesto que se ganarán mayores detalles, aunque a lo ancho muchos de éstos puedan perderse.

Y, en el caso de la frecuencia de 200khz o haz ancho, se utilizan fondos inferiores a 50 metros sin perder profundidad y sí con la posibilidad de que se obtendrá una mayor resolución y mayor información a lo ancho.

Pero, ¿cómo se interpretan las frecuencias?

De acuerdo con la información que el portal especializado Azimut Marine plasma de manera detallada, la frecuencia de una onda es el número de veces que se genera la onda por unidad de tiempo. Es decir, ésta se mide en hercios (Hz) en honor a su descubridor, Heinrich Rudolf Hertz, y se define como el número de veces que se repiten las alteraciones por segundo. Así una sonda de 200 kHz emite doscientas mil ondas por segundo. Pero no se trata de cuántas ondas se emiten, sino de la distancia que son capaces de alcanzar.

La frecuencia -agrega el dato- es inversa a la longitud de onda. "Cuantas más ondas se producen en un segundo, más corta es la distancia entre ellas. Y esa frecuencia también es inversa a la distancia. Una onda de baja frecuencia llega más lejos que una de alta frecuencia. Es lo que ocurre en los sistemas de comunicaciones. Un ejemplo: una radio VHF (ultra alta frecuencia) tiene un alcance de 30 o 40 millas a lo sumo, mientras que una emisora de onda corta (habituales en radioaficionados) es capaz de enviar un mensaje a las antípodas. Este concepto se aplica para determinar la frecuencia de trabajo de la sonda de pesca en virtud de la profundidad del fondo".

La frecuencia alta (200 kHz) está indicada para fondos poco profundos, como se indica líneas arriba. "Se trata de una longitud de onda corta, lo que permite tener muchos detalles, por lo que también se utiliza en la localización de pequeños bancos de peces o especies pequeñas que necesitan de precisión para su detección. Por su parte, la baja frecuencia (50 kHz) es adecuada para fondos profundos y detectar peces de gran tamaño". 

Uno de los más importantes factores a la hora de pescar es ser conocedores del tipo de fondo sobre el que se desarrollará la acción de pesca, principalmente diferenciar entre roca o arena.

En las sondas en blanco y negro, el tipo de fondo se distinguirá por una escala de grises, y en las de pesca a color se diferenciará el tipo de fondo según el grueso de la línea y ésta deberá ser más delgada para detectar lo blando del fondo y lo grueso de la roca.