El mar es un enorme lugar lleno de vida y misterio, hasta la fecha según los conocedores, una enorme parte de él no ha sido explorado. Lo real es que regula el clima, alimenta a millones de familias, producen oxígeno y además son el hogar de millones de seres vivos, de acuerdo con la Organización de las Naciones Unidas (ONU)

La organización internacional World Animal Protection asegura que muchas especies marinas pueden tener una apariencia aterradora, sin embargo, solo deben ser comprendidas y respetadas, ya que ninguna de ellas son causantes de tanta muerte y dolor como los seres humanos.

La ONG se dio a la tarea de enlistar a los 9 depredadores más peligrosos del océano y esto resultó:

URANOSCÓPIDO

El uranoscópido (A. guttatus) es un pez muy veloz y con habilidades ninjas: esconde todo su cuerpo en la arena, a la espera de su víctima, y prepara un ataque sorpresa. Su boca está en la parte superior de su cabeza y puede tragarse un pescado entero. mientras aún está vivo. ¿Te parece poco? Algunos uranoscópidos también producen descargas eléctricas.

  

PEZ OGRO

El pez anoplogaster es mejor conocido como “pez ogro” y mide apenas 18 centímetros. Este animal puede no ser hermoso, pero es extremadamente resistente: es uno de los pocos seres vivos que logra nadar hasta los 5 mil metros de profundidad.

Son pocos los animales capaces de sobrevivir a la presión de los abismos submarinos, y como los ogros casi nunca encuentran alimento, sus mandíbulas evolucionaron hasta quedar permanentemente abiertas, de esta manera, se puede comer todo lo que se cruza en su camino.

 SALPA

A primera vista, este luminoso animal puede parecer como una medusa extraña. Pero las salpas (Salpidae) son verdaderas máquinas de clonación, capaces de crear cientos de réplicas a través de la reproducción asexual.

Cada uno de sus mini-versiones crece 10 por ciento por hora y pueden devorar colectivamente toneladas de fitoplancton. Todo esto en una sola comida.

PEZ VÍBORA DEL PACÍFICO 

En principio, te sentirás atraído por su vientre cálido y luminoso. Entonces, antes de que lo sepas, tu cráneo ha sido atravesado por uno de sus dientes –tan filosos como agujas–. La única ventaja es que los peces víbora (C. macouni) ofrecen a sus víctimas una muerte rápida, pero eso no significa que asusten menos.

No se sabe mucho acerca de esta especie de las profundidades: solo algunos pocos de sus ejemplares han sido estudiados. Lo que sí sabemos es que el pez víbora puede vivir hasta 30 años en la naturaleza, pero sólo puede sobrevivir durante unas pocas horas después de tener contacto con los seres humanos. Al igual que muchos animales, ellos deberían tener más miedo de nosotros que nosotros de ellos.

TUNICADOS MARINOS

Estos invertebrados hermafroditas se parecen más a plantas carnívoras: están anclados al suelo y tragan todo lo que entra en su territorio. Los tunicados (Urochordata) solo se mueven para abrir su boca fantasmagórica. Tragan agua y toda la comida que haya en ella, digiriéndola poco a poco.

AVISPA DE MAR

Una avispa de mar (C. fleckeri) tiene veneno suficiente para matar a 60 personas. Los filamentos de esta medusa alcanzan los cinco metros de largo, y el contacto con ellos puede matar a un niño en menos de media hora. Por ello, lo más recomendable siempre será no nadar cerca de ellos.

TIBURÓN PEREGRINO

El tiburón peregrino (C. maximus) tiene una boca enorme: su cavidad alcanza un metro de ancho. Él nada con la boca abierta, y la luz de sus órganos llamados fotóforos sirve para atraer a sus presas a su interior, donde son desgarrados por docenas de dientes. Pero no te preocupes, todos esos dientes son generalmente reservados para comer krill (un tipo de crustáceo). Así que, a menos que te parezcas a un crustáceo, esta rara especie de tiburones no es una amenaza.

ISÓPODO GIGANTE

Esta especie es considerada una de las más antiguas del mar y se cree que nadan en las aguas heladas y profundas del Océano Atlántico. Este crustáceo mide más de medio metro y es muy parecida a una enorme cochinilla.

TIBURÓN ANGUILA

El tiburón anguila (C. anguineus) tiene 300 dientes con forma de aguja y un cuerpo delgado que llega a los dos metros de largo. La especie se consideraba extinta, pero volvió a emerger de las profundidades recientemente. Esto significa que los tiburones anguila están nadando en los océanos desde hace por lo menos 80 millones de años. 

Con información de Sin embargo.com